FILOSOFÍA RENACENTISTA
Filosofía Renacentista
La filosofía renacentista, o filosofía del Renacimiento, se
desarrolló principalmente entre los siglos XV y XVI, comenzando en Italia y
avanzando hacia el resto de Europa. En el Renacimiento, la filosofía todavía
era un campo muy amplio que abarcaba los estudios que hoy se asignan a varias
ciencias distintas, así como a la teología. Teniendo eso en cuenta, los tres
campos de la filosofía que más atención y desarrollo recibieron fueron la
filosofía política, el humanismo y la filosofía natural.
En la filosofía política, las rivalidades entre los estados
nacionales, sus crisis internas y el comienzo de la colonización de América
renovaron el interés por problemas acerca de la naturaleza y moralidad del
poder político, la unidad nacional, la seguridad interna, el poder del Estado y
la justicia internacional.58 En este campo destacaron los trabajos de Nicolás
Maquiavelo y Jean Bodin.
El humanismo enfatizó la centralidad de los seres humanos en
el universo, su enorme valor e importancia. Este movimiento fue antes que nada
un movimiento moral y literario, y fue protagonizado por figuras como Erasmo de
Rotterdam, Santo Tomás Moro y Michel de Montaigne. Hubo además un retorno
parcial a la autoridad de Platón por sobre Aristóteles, tanto en su filosofía
moral, en su estilo literario como en la relevancia dada a la matemática para
el estudio de la naturaleza.
La filosofía de la naturaleza del Renacimiento quebró con la
concepción medieval de la naturaleza en términos de fines y ordenamiento
divino, y comenzó a pensar en términos de fuerzas, causas físicas y mecanismos.
Nicolás Copérnico, Giordano Bruno,
Johannes Kepler, Leonardo da Vinci y Galileo Galilei fueron precursores y
protagonistas en esta revolución científica, y Francis Bacon proveyó un
fundamento teórico para justificar el método empírico que habría de
caracterizar a la revolución. Por otra parte, en la medicina, el trabajo de
Andreas Vesalius en anatomía humana revitalizó la disciplina y brindó más apoyo
al método empírico.

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